Lionel Messi volvió a aparecer en el momento justo. El capitán de la Selección abrió el marcador frente a Argelia con una definición potente desde la medialuna del área y desató el festejo del equipo de Lionel Scaloni en el debut mundialista.
La jugada nació con una buena intervención de Rodrigo de Paul, que encontró espacio para avanzar y asistió al “10” con un pase rasante hacia el borde del área. Messi recibió cerca de la medialuna, levantó la mirada y sacó un remate fuerte para vencer al arquero argelino y poner el 1-0 a favor de Argentina.
El gol llegó apenas unos minutos después de una chance desperdiciada por el propio Messi, que había tenido una oportunidad clara para abrir el marcador. Sin embargo, el capitán no perdonó en la siguiente aparición y volvió a demostrar su vigencia en una nueva Copa del Mundo.
Con este tanto, Messi alcanzó los 14 goles en Mundiales (está empatado con Kylian Mbappé) y quedó a solo dos del récord histórico de Miroslav Klose, máximo goleador de la competencia con 16 conquistas.
El tanto del rosarino no solo le dio tranquilidad a la Selección en el inicio del partido, sino que también agrandó su leyenda mundialista. A los 38 años, Messi volvió a dejar su marca en una Copa del Mundo y empezó el torneo con una señal clara: todavía tiene mucho para decir con la camiseta argentina.